Descarbonización y electrificación: ¿Cuál es la capacidad de la red eléctrica?

 

Hablar de un futuro sostenible es, inevitablemente, hablar de cables, subestaciones e inteligencia digital. La transición hacia un modelo libre de emisiones no depende sólo de cuántos paneles solares instalemos o de cuántos vehículos eléctricos circulen, sino también de un factor decisivo que muchas veces pasa desapercibido: la capacidad de la red para atender y suministrar una demanda eléctrica cada vez mayor.

 

Desde el auge de los centros de datos hasta la expansión del vehículo eléctrico, la infraestructura de distribución se enfrenta a uno de los mayores retos de su historia. En este artículo, analizamos cómo i-DE está transformando la red en el motor inteligente que necesita la electrificación de la economía.

 

IA y consumo de energía: el reto de la alta potencia demandada

 

El desarrollo de la inteligencia artificial está aumentando el consumo de energía a nivel global. Según la Agencia Internacional de la Energía, los centros de datos, clave para su funcionamiento, ya representan en torno al 1%-1,5% del consumo eléctrico mundial, y seguirán creciendo en los próximos años.

 

A diferencia de otros usos, la IA combina dos tipos de consumo: el entrenamiento de modelos, que requiere potencias eléctricas muy elevadas y sostenidas durante largos periodos de tiempo, y el uso diario o las consultas, que generan una demanda más constante. Esto obliga a las redes eléctricas a estar preparadas para atender demandas de elevada potencia durante periodos prolongados y garantizar un suministro continuo y estable.

 

En España, aunque el impacto aún es menor, la demanda asociada a centros de datos está creciendo. Según Red Eléctrica de España, este desarrollo impulsará nuevas necesidades en la red en los próximos años, haciendo clave contar con una infraestructura más robusta y flexible.

Preguntas frecuentes sobre descarbonización, electrificación y red eléctrica